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¿Por qué seguimos viviendo lo insoportable?

08 febrero | Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata


En una habitación, una joven prepara su equipaje para viajar a Alemania, donde trabajará como niñera. Su madre está emocionada y le cuenta que allí podrá ganar suficiente dinero para sí misma y para enviar a casa. La habitación huele a esperanza e ilusión. “Lo que mi madre no sabía era que en realidad iba a ejercer la prostitución”, relata una superviviente de trata de personas con fines de explotación sexual. 


Josefina Bakhita nació en Sudán en 1869. Cuando la secuestraron tenía nueve años y pasó tanto miedo que olvidó su nombre. Sus captores la llamaron Bakhita: “afortunada”, en su traducción del árabe. Once años después comenzó a vivir en libertad, inició una vida religiosa y se convirtió en símbolo de resistencia y del compromiso de la Iglesia por poner fin a la trata. 


El 8 de febrero, aniversario de su muerte, marca la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la trata. Este año el lema es “La paz comienza con la dignidad: Un llamamiento mundial para poner fin a la trata de personas”. Está inspirado en el poderoso recordatorio del Papa León XIV de que la verdadera paz es suave y humilde, nace del amor y se sostiene allí donde se respeta la dignidad humana.


La trata de personas es una herida mundial que niega la dignidad humana y destruye la paz de las comunidades en todas partes. Desde la Fundación Serra-Schönthal nos sumamos a la llamada para defender la dignidad y la libertad de toda persona, especialmente de mujeres, infancia, migrantes y de aquellas en mayor riesgo de explotación..


Un mundo cada vez más convulso está incrementando el delito de trata


Naciones Unidas alertó de que las supervivientes de trata detectadas habían crecido un 25% entre 2019 y 2022. Pero, como ya advertimos en nuestra Memoria del año 2024, la clandestinidad impide saber con certeza el alcance de una realidad mucho más profunda y extendida. Lo que sí sabemos es que las cifras aumentan y que no es casualidad: guerras, empobrecimiento y crisis climática empujan cada vez a más personas hacia rutas peligrosas, acuerdos desesperados y falsas promesas. La mayoría son mujeres, niñas y niños. 

“Mi hermana me llevó a Mali [...] Allí me forzaron (ella y los traficantes) a prostituirme durante dos años y medio”. La evidencia demuestra que la trata puede entrar por la puerta de casa de la mano de un familiar y que es una industria que se alimenta de la precariedad. Entonces, ¿cómo desmantelar las dinámicas que convierten la movilidad forzada y la necesidad en una ruta directa hacia la explotación?


Recursos para saber más 👇

  • Alika tenía 17 años cuando quedó sola al cuidado de su hermana menor. Desesperada por conseguir dinero abandonó el pueblo para buscar trabajo En el fin del mundo (Usuahia). Cuenta su historia en este reportaje de Radio Ambulante.

  • Mariposas negras es una película de animación que cuenta la historia real de tres mujeres en tres lugares del mundo obligadas a migrar para sobrevivir a los efectos del cambio climático. Gratis en RTVE Play.

  • Nuestro artículo sobre Cómo proteger a las víctimas de trata sin depender de su testimonio.

  • El principio de no penalización nació para impedir criminalizar a las víctimas de trata por delitos que cometieran bajo engaño, coacción o abuso. Pero su aplicación sigue siendo excepcional en el mundo.


El 63% de las mujeres migrantes en España es sobreviviente de violencia


Las normas de control sobre los cuerpos y la sexualidad son el sustrato de las violencias contra la mujer. Fermentan en contextos de empobrecimiento y crisis. Se vuelven imparables cuando los sistemas de protección fallan.


¿En qué mundo vivimos que hace posibles estas violaciones de derechos humanos?


¿Hasta cuándo aceptaremos una protección que implica dañar? ¿Qué significa cuidar? ¿Se puede reparar la herida?


Cada una de nosotras puede responder. Pero oponerse activamente exige:

  • Desmontar las normas de género y hacerlo junto a quienes se atrevieron a ser el primer dique de contención frente a la venta de personas en su comunidad. 

  • Redistribuir la riqueza y terminar con la explotación, apostando por el decrecimiento.

  • Facilitar vías seguras de migración. 

  • Garantizar el acceso a salud, el apoyo jurídico y psicosocial para todas las supervivientes, independientemente de los procesos legales.

  • Escuchar a las supervivientes sin espectacularizar su relato. . 


 
 
 
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